Ganadería
A medida que las empresas ganaderas comienzan a cerrar las carpetas del ejercicio 2025/26, se observa un importante nivel de precios para la producción, tanto de ganados gordos como en la reposición, un dólar que se mantiene como en el ejercicio anterior, pero también costos que suben debido a la problemática sanitaria en el norte, pero principalmente por las mortandades por tristeza parasitaria, causada por la garrapata.
Los datos preliminares que va obteniendo el Instituto Plan Agropecuario a través de las encuestas de la Red Nacional de Información Ganadera (Ring) y el acompañamiento del cierre de las primeras carpetas, permiten adelantar el comportamiento de las empresas. Si bien el escenario de mercado invitaba a proyectar márgenes de ganancia favorables, el impacto de la garrapata en el norte ha actuado como un freno de mano para un importante número de predios.En el norte del país, las condiciones climáticas permitieron un volumen de forraje de calidad y volumen, en casi todo el ejercicio, diferenciándose de la realidad que debieron afrontar en el sur del Río Negro, por el déficit hídrico que afectó esta zona.El técnico del Plan Agropecuario, Marcelo Ghelfi, explicó que "los productores siguen viendo que fue un ejercicio bastante bueno para la zona norte del país por lo menos" y añadió que, en materia cambiaria y de valores, "el dólar se mantuvo en ese comportamiento que veníamos teniendo de ejercicios anteriores. Los valores de la hacienda obviamente tenemos claro que fueron muy buenos valores durante todo el ejercicio".Si bien la firmeza de los valores fue en todas las categorías, el profesional destacó la categoría de terneros. La demanda sostenida provocó que la zafralidad de precios quedara prácticamente desdibujada, permitiendo mantener corrientes de venta fluidas y con valores destacados incluso fuera de las épocas tradicionales de comercialización.Aprovechando la gran disponibilidad de pasturas en los campos, los ganaderos optaron por retener los animales para cargarles la mayor cantidad de kilos posibles antes de su salida. Como consecuencia de este manejo, los pesos registrados al momento del destete experimentaron un incremento significativo, consolidando una excelente zafra para la cría.A pesar de que las variables de precios, peso de los terneros y estado general de las haciendas apuntaban de manera unánime a una mejora sustancial de los ingresos respecto al año anterior, la situación sanitaria respecto a la garrapata recortó esas expectativas de rentabilidad. La agresividad del parásito y la transmisión de enfermedades asociadas, como la tristeza parasitaria, provocaron una mortandad elevada de animales.Sobre estas pérdidas Ghelfi señaló que "en general, a algunos productores se les murió hasta el 20% del rodeo de cría o de los animales que tenían en el establecimiento. Entonces hablamos de mucha plata cuando hablamos del producto bruto que podían obtener en el ejercicio". Con valores de hacienda y terneros que se mueven en niveles históricamente altos, la pérdida física de cada vientre representa un agujero financiero que deprime el resultado económico final de las carpetas de los productores afectados.La problemática de la garrapata no solo afectó las finanzas de las empresas a través de la mortandad directa, sino que también alteró sustancialmente la estructura de costos operativos de aquellos establecimientos que tuvieron que incrementar tratamientos para evitar la pérdida de animales. En este sentido el profesional dijo que algunas empresas "van a tener los costos con algún incremento por el tema justamente sanitario. Hubo muchas empresas que no tuvieron la mortandad de animales, pero tuvieron que incrementar costos porque les llevó mucho más control, con los baños contra la garrapata o la misma comercialización; para comercializar muchas veces tenían que aplicar dos o tres veces el producto para poder salir limpio de los establecimientos".
2026-07-17T07:00:00